El dentista en el embarazo
- unidadpartoafectiv

- 11 may 2020
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En este post os quiero hablar del segundo profesional más temido después del Ginecólogo.
En el embarazo la capacidad antibacteriana de la saliva se reduce, por lo que es frecuente que aparezca patología dental y periodontal. Y esta es la razón de que se pueda perder alguna pieza, no por la famosa leyenda urbana de que el bebé se lleva el calcio de los dientes. Hay otra leyenda que dice que cada embarazo le cuesta un diente a la madre. Para intentar evitar esto hay que tener una higiene cuidadosa con un cepillo de cerda suave (recordad que las encías son más sensibles en el embarazo y sangran más) y colutorios.
La enfermedad periodontal está relacionada con complicaciones del embarazo como diabetes, preeclampsia, restricción del crecimiento fetal, rotura de bolsa y prematuridad, por lo que es un tema que hay que cuidar.

Pero incluso siendo extremadamente cuidadosas en vuestra higiene dental puede llegar el terrible momento de tener que recurrir a un Odontólogo y aquí es cuando surgen todas las dudas a la paciente y al profesional: ¿se puede hacer una placa? ¿se pueden usar antibióticos? ¿se pueden usar antiinflamatorios? ¿se puede usar anestesia local? Por no saber resolver estas dudas a veces se hace un tratamiento incompleto o se sufre en silencio hasta dar a luz.
Con respecto a la posibilidad de hacer placas radiográficas en la consulta del Dentista, no hay problema. La radiación es escasa y está focalizada en una zona muy alejada del bebé. Además os suelen poner un protector de plomo. El momento de más riesgo teratogénico por radiación es en torno a la semanas 7 y 8 del embarazo, y aún así los embriones pueden resistir la radiación de varias placas de abdomen simple… Pensad también que cuando nace un prematuro se le hace una radiografía de tórax para valorar sus pulmones, que supone mucha más radiación y más localizada que una placa de dientes con un mandil de plomo….
Por tanto, ya tenemos la primera duda resuelta. Con respecto a los antibióticos, los hay que sí se pueden usar en embarazo y los que no. Siempre y cuando no haya alergias, la familia de la penicilina y la eritromicina se pueden usar en el embarazo. Segunda duda resuelta.
Con respecto a los antiinflamatorios, el período seguro para usarlos es el que va de la semana 14 a la 32. Y el anestésico local se puede usar sin problemas, porque es eso, local y muy alejado del útero.
Por tanto, si valoramos todas las respuestas, el mejor momento para realizarse cualquier arreglo en la boca (y por ende cualquier pequeña cirugía) es el segundo trimestre, ya que los riesgos son mínimos y podemos usar antiinflamatorios para calmar el dolor postoperatorio. Si no hay más remedio que hacerlo en alguno de los otros trimestres, habrá que prestar atención a lo que podemos usar y lo que no.




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